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Heura y la Responsabilidad Ampliada del Productor: 25 años diseñando sistemas que funcionan

Cumplir 25 años como empresa no es solo una cifra. Es una forma de mirar atrás, entender lo recorrido y, sobre todo, explicar por qué hoy hacemos lo que hacemos y por qué lo hacemos así.

En el caso de Heura, estos 25 años cuentan una historia muy concreta: la de una consultora medioambiental que nació cuando la gestión ambiental era todavía un terreno poco explorado para la industria y que, con el paso del tiempo, se ha especializado en uno de los ámbitos más complejos, exigentes y estratégicos de la normativa europea actual: la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).

Este artículo no es un repaso cronológico ni una celebración vacía.

Es una explicación honesta de cómo se construye una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor, por qué no se llega ahí por casualidad y por qué la experiencia, el enfoque y el conocimiento operativo marcan la diferencia.

Cuando hablar de medio ambiente no era lo habitual

Hace 25 años, la relación entre industria y medio ambiente era muy distinta a la actual.

La normativa existía, pero no estaba integrada en la estrategia empresarial. No se hablaba de economía circular, no se pensaba en ciclos de vida y la gestión de residuos era, en muchos casos, un problema que se resolvía “al final”, cuando ya no quedaba otra opción.

En ese contexto nació Heura.

José Guaita y José Vicente Ronda, los socios directores, empezaron recorriendo polígonos industriales puerta a puerta, explicando a empresas que apenas habían oído hablar de consultoría medioambiental qué significaba cumplir la normativa, qué riesgos asumían sin saberlo y por qué el medio ambiente iba a dejar de ser un tema secundario.

No era una época de grandes discursos sobre sostenibilidad. Era una época de explicaciones básicas, de revisar almacenes, procesos, contenedores y documentos en oficinas pequeñas, con la sensación de estar hablando de algo que muchos aún no veían como prioritario.

Ese trabajo directo con la industria, desde la realidad de las fábricas y no desde un despacho, fue construyendo el ADN de Heura: un enfoque práctico, técnico y de campo, centrado en entender cómo funciona la actividad industrial para poder proponer soluciones que realmente se puedan aplicar.

Ese ADN es el que explica todo lo que vino después.

La evolución natural hacia la especialización

Con los años, algo empezó a cambiar.

La normativa ambiental dejó de ser un conjunto de obligaciones aisladas y comenzó a integrarse en la actividad productiva, a afectar a decisiones estratégicas y a influir directamente en costes, logística y mercados.

La razón de fondo era evidente: la forma en que producimos, distribuimos y consumimos productos tiene un impacto directo sobre el entorno. Cuanto mayor es la escala industrial y el volumen de materiales que ponemos en circulación, mayor es también la huella que dejamos en forma de residuos, consumo de recursos y presión sobre los sistemas de gestión.

Esa realidad hizo que la regulación evolucionara. Las administraciones empezaron a endurecer las normas no por capricho, sino porque el modelo lineal —producir, usar y desechar— demostraba sus límites. El foco dejó de estar solo en controlar lo que ocurría dentro de la fábrica para empezar a mirar lo que pasaba después, cuando el producto ya estaba en manos del mercado.

Y, poco a poco, un concepto empezó a ganar peso: la Responsabilidad Ampliada del Productor.

Al principio, la RAP se asociaba casi exclusivamente a envases, a residuos de origen doméstico y a sistemas colectivos muy estandarizados. Parecía un ámbito acotado, con modelos bastante definidos.

Pero quienes estábamos cerca de la industria sabíamos que aquello era solo el principio. La lógica era clara: si los productos generan impactos al final de su vida útil, la responsabilidad no puede quedarse en el consumidor o en la administración local. Iba a llegar el momento en que cada vez más sectores, materiales y productos quedarían bajo este enfoque.

Y ahí es donde la especialización de Heura en Responsabilidad Ampliada del Productor empezó a tomar forma de manera natural.

Entender la RAP antes de que se convirtiera en un problema

En Heura, la Responsabilidad Ampliada del Productor no se entendió como una moda normativa, sino como un cambio estructural en la forma de producir, vender y hacerse cargo del impacto de los productos.

Mientras muchas organizaciones veían la RAP como una obligación administrativa, un coste adicional o un trámite más, en Heura se empezó a analizar como un sistema, una cadena de responsabilidades, un mecanismo que, bien diseñado, podía funcionar y mal diseñado, generar enormes problemas operativos, económicos y de credibilidad.

Un punto de inflexión importante fue el trabajo en los primeros sistemas sectoriales que nacían incluso antes de que determinadas obligaciones fueran plenamente exigibles. Un ejemplo claro fue el impulso de modelos como AEVAE (Asociación Española para la Valorización de Envases), que surgió como un sistema colectivo de carácter inicialmente voluntario en un sector con una problemática real de recogida y gestión de envases utilizados en el sector agropecuario, donde la generación de residuo es dispersa y se produce directamente en explotaciones agrícolas y ganaderas.

En este modelo, Heura no solo participó en su diseño, sino que ejerce como entidad administradora del sistema, acompañando su funcionamiento, la coordinación entre productores, la relación con gestores y la evolución técnica del modelo. Esa experiencia directa con un sistema en operación permitió comprobar en la práctica algo fundamental: que la RAP no se resuelve solo con una estructura jurídica o con una adhesión formal. Si no se diseña pensando en cómo se recoge el residuo, quién lo gestiona, cómo se financia el sistema y qué incentivos existen para que funcione en el territorio, el modelo se queda en papel.

Trabajar desde el inicio en sistemas que tenían que demostrar su utilidad en la realidad —y no solo cumplir un marco normativo— nos dio una visión muy distinta a la de quien aborda la RAP solo desde el expediente. Fue ahí donde empezó a consolidarse un proceso natural de especialización, basado en experiencia real, no en teoría.

De la consultoría ambiental generalista a la consultoría especializada en RAP

Especializarse no es una decisión de marketing. Es una decisión estratégica que implica profundizar en un ámbito concreto hasta convertirlo en un área de referencia, sin perder la base que lo sostiene.

En el caso de Heura, la especialización en Responsabilidad Ampliada del Productor no supuso abandonar la consultoría medioambiental tradicional. Seguimos trabajando en cumplimiento normativo, gestión de residuos, acompañamiento técnico y apoyo a empresas industriales en sus obligaciones ambientales. Esa base sigue siendo esencial, porque la RAP no se entiende sin el conocimiento del funcionamiento real de la industria y de los sistemas de gestión de residuos.

Lo que ha ocurrido es que, sobre esa experiencia acumulada, la RAP se ha convertido en un eje central de nuestra actividad, por su creciente complejidad, impacto y relevancia estratégica para las empresas.

Esta especialización se ha construido desde varios frentes:

  • conocimiento normativo profundo,
  • experiencia real con sistemas en funcionamiento,
  • contacto continuo con la industria,
  • trabajo con asociaciones sectoriales,
  • relación directa con gestores de residuos,
  • y diálogo permanente con la Administración.

No desde la teoría, sino desde la práctica.

Diseñar sistemas que funcionan: la gran diferencia

Uno de los aprendizajes clave de estos 25 años es sencillo de explicar, pero difícil de ejecutar: un sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor no se diseña para cumplir un expediente, sino para funcionar en el territorio.

Muchos sistemas fracasan no porque la norma esté mal interpretada, sino porque no se entiende dónde se genera el residuo, no se conocen los actores reales, no se ha diseñado una logística viable o no se ha pensado en cómo se va a operar día a día.

En Heura, la especialización en RAP se basa en diseñar de abajo arriba empezando por el residuo real, analizando la cadena de suministro, entendiendo el comportamiento de productores y poseedores y solo después, encajando el sistema en el marco normativo.

La RAP como motor de una economía circular real (no solo declarativa)

Si hay un concepto que ha ido ganando presencia en estos 25 años es el de economía circular. Y, con él, también hemos visto cómo muchas veces se quedaba en el discurso, en planes estratégicos o en declaraciones de intenciones que no siempre aterrizaban en la realidad industrial.

Para Heura, la conexión entre Responsabilidad Ampliada del Productor y economía circular no es teórica. La RAP es, en la práctica, uno de los instrumentos más potentes para hacer que la economía circular deje de ser un concepto abstracto y se convierta en un sistema operativo.

Porque obliga a responder preguntas muy concretas:

  • ¿Qué pasa con la reducción, la reutilización y el reciclado?
  • ¿Qué pasa con los materiales cuando el producto se convierte en residuo?
  • ¿Quién financia su recogida?
  • ¿Quién garantiza su tratamiento?
  • ¿Qué calidad tiene el material recuperado?
  • ¿Puede volver al mercado como materia prima secundaria?

La especialización en RAP obliga a ir más allá del discurso. Supone medir resultados reales, analizar calidades de material, evaluar costes, corregir desviaciones y mejorar año a año. No basta con decir que se recicla: hay que mejorar, demostrarlo, cuantificarlo y hacerlo sostenible económicamente.

Por eso, la economía circular que defiende Heura es industrial, operativa, medible y vinculada a la realidad del mercado. Y esa capacidad de convertir una obligación legal en un sistema que funciona es precisamente la esencia de una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor.

25 años viendo cómo los sistemas se diseñan… y cómo se sostienen

Una cosa es diseñar un sistema sobre el papel. Otra muy distinta es acompañarlo cuando empieza a operar, cuando surgen incidencias, cuando los costes no salen como se esperaba o cuando aparecen dudas en el territorio.

En estos 25 años, Heura ha acompañado a empresas, asociaciones de fabricantes, sectores completos y plataformas colectivas, ayudándoles a entender la normativa, diseñar sistemas colectivos e individuales, coordinar intereses distintos y construir soluciones que pudieran mantenerse en el tiempo.

La experiencia acumulada también ha enseñado algo clave: la relación con la Administración no debe ser reactiva, limitada a responder requerimientos. Como consultoría especializada en RAP, parte de nuestro trabajo consiste en anticiparnos a posibles cambios normativos, participar en debates técnicos, dialogar con criterio y trasladar la realidad industrial a los reguladores. Esa visión bidireccional —de la norma hacia la industria y de la industria hacia la norma— es uno de los activos que solo se construyen con años de recorrido.

Cuando la RAP traspasa fronteras: experiencia internacional y nuevos marcos

La evolución natural de la Responsabilidad Ampliada del Productor no se ha quedado en el ámbito nacional. En paralelo al crecimiento del mercado único europeo y a la internacionalización de muchas empresas, las obligaciones RAP han ido extendiéndose y diversificándose entre países.

Cada vez más empresas:

  • venden en varios mercados,
  •  exportan de forma habitual,
  • operan sin sede local en determinados países,
  • y se enfrentan a marcos RAP distintos en cada territorio.

Aquí es donde la especialización de Heura también ha evolucionado. Acompañamos a empresas que necesitan entender qué ocurre cuando venden fuera, cuándo es necesaria la figura de Representante Autorizado en otros países —como Portugal— y cómo coordinar el cumplimiento en distintos marcos sin duplicidades ni contradicciones.

La elaboración de informes RAP internacionales, el análisis comparado de obligaciones y la definición de estrategias coherentes de cumplimiento forman ya parte de nuestro trabajo habitual. Porque hoy la RAP no entiende de fronteras, y una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor debe ser capaz de conectar lo local con lo internacional, siempre desde la realidad operativa de las empresas.

25 años después: por qué hoy somos una consultoría especializada en RAP

Llegar a los 25 años no es un punto de llegada. Es un punto de madurez.

Hoy, Heura es una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor porque ha recorrido el camino completo, ha aprendido de la práctica, ha visto evolucionar la normativa y ha decidido concentrar su conocimiento donde más valor aporta.

No hacemos RAP porque sea obligatorio. La hacemos porque sabemos cómo hacerla bien.

Cuando una empresa busca una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor, no busca solo cumplimiento. Busca seguridad, criterio, visión y tranquilidad. Quiere saber que detrás hay alguien que ha recorrido el camino, que ha visto problemas similares antes y que sabe anticiparse a lo que puede venir.

Eso no se consigue con soluciones estándar ni con aproximaciones teóricas.

Se consigue con años de experiencia, sistemas reales, decisiones bien pensadas y mucho aprendizaje acumulado.

Y ese aprendizaje no es solo técnico. También es humano.

En estos 25 años, por Heura han pasado muchas personas. Algunas llegaron para empezar su carrera profesional, otras para aportar experiencia, otras para liderar etapas concretas. Unos se han quedado y hoy forman parte esencial del equipo; otros han seguido su camino en distintos proyectos y sectores. Todos han dejado huella en una forma de trabajar que se ha ido construyendo con el tiempo: rigurosa, cercana a la realidad industrial y comprometida con hacer que las cosas funcionen de verdad.

Ese recorrido compartido, esa suma de personas, experiencias y proyectos, es lo que da sentido a que hoy podamos decir que somos una consultoría especializada en Responsabilidad Ampliada del Productor.

Después de 25 años, seguimos con la misma idea que nos movía al principio, pero con más perspectiva: que la normativa ambiental no se viva como un problema que llega tarde, sino como un sistema que, bien diseñado, puede aportar orden, seguridad y valor a la industria.

Y eso es, al final, lo que intentamos hacer cada día en Heura.

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