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La obligación de implementar la Economía Circular en el Sector Textil antes de 2025

La Unión Europea estableció en sus prioridades abordar la problemática que generan los residuos del sector textil. La nueva directiva de residuos establece que, como fecha límite, a partir del 1 de enero de 2025 debe implementarse una recogida separada.

La moda es una industria vibrante que emplea a cientos de millones, genera importantes ingresos y afecta a casi todos, en todas partes. Desde el siglo XX, la ropa se ha considerado cada vez más como desechable, y la industria se ha vuelto altamente globalizada, con prendas a menudo diseñadas en un país, fabricadas en otro y vendidas en todo el mundo a un ritmo cada vez mayor.

Esta tendencia se ha acentuado aún más en los últimos 15 años por el aumento de la demanda de una clase media en crecimiento en todo el mundo con un mayor ingreso disponible, y la aparición del fenómeno de «moda rápida», lo que lleva a una duplicación de la producción durante el mismo período.

Ha llegado el momento de la transición a un sistema textil que ofrezca mejores resultados económicos, sociales y ambientales. En tal modelo, la ropa, la tela y las fibras deben entrar de nuevo en la economía después de su uso para no terminar como residuos.

La ropa proporciona comodidad y protección, y para muchos representan una expresión importante de individualidad. La industria textil también es un sector importante en el mundo de la economía, proporcionando empleo a cientos de millones en todo el mundo.

A pesar de estos beneficios, la forma en que diseñamos, producimos y usamos ropa tiene inconvenientes cada vez más claros. El sistema de ropa actual es extremadamente derrochador y contaminante. El sistema textil opera de forma casi completamente lineal: se extraen grandes cantidades de recursos no renovables para producir ropa que a menudo se usa solo por un corto período, después del cual los materiales son en gran medida perdidos en vertedero o incinerados.

El resultado: se pierde cada año mucho dinero debido a la subutilización  de la ropa y falta de reciclaje. Además, este modelo de toma de decisiones tiene numerosos impactos ambientales y sociales negativos. Las estadísticas hablan de que entre el 80-90% de la ropa que desechamos acaba en los vertederos.

La industria textil depende principalmente de recursos no renovables incluidos el petróleo para producir fibras sintéticas, fertilizantes para crecer algodón y productos químicos para producir, colorantes y acabado de fibras y textiles (incluido el cultivo de algodón) también utiliza millones de metros cúbicos de agua anualmente contribuyendo a problemas escasez de agua en algunas regiones.

La inmensa huella de la industria se extiende más allá del uso de materias primas. Emisiones de gases de efecto invernadero de los textiles durante la producción, contaminación industrial del agua atribuible a la tintura y tratamiento de textiles, toneladas de microfibras de plástico desprendidas durante el lavado de textiles a base de plástico como poliéster, nylon, o el acrílico termina en el océano…

Una nueva economía textil basada sobre principios de economía circular conduciría a mejores resultados. Para ello habría que realizar esfuerzos de colaboración en toda la cadena de valor, involucrando a actores del sector público y privado para transformar verdaderamente la forma en que la ropa se está diseñando, produciendo, vendiendo, usando, recolectando, y reprocesando.

Algunos ejemplos de medidas encaminadas a economía circular en el sector textil:

  • Alinear los esfuerzos de la industria y coordinar innovación para crear ciclos de materiales seguros.
  • Diseñar y producir ropa de mayor calidad y acceso a través de nuevos modelos de negocio ayudaría cambiar la percepción de la ropa de ser un artículo desechable para ser un producto duradero.
  • Mejorar radicalmente el reciclaje mediante la alineación de los procesos de diseño y reciclaje de la ropa, buscando la  innovación tecnológica para mejorar la calidad del reciclaje…

Otra forma de buscar soluciones y control de la generación de residuos textiles es a través de la responsabilidad ampliada del productor. Francia es el único país de Europa que cuenta con un sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). El sistema francés se llama Eco TLC  y se creó en 2007.  Desde su implantación, Francia ha duplicado la proporción de textiles usados recogidos para su reutilización y reciclaje: del 18% en 2009 al 36% en 2017, lo que supone también evitar que hayan llegado a los vertederos.

En Heura somos la consultoría número 1 en España en implementar Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor. Si eres fabricante o distribuidor textil contactar con nosotros y te contamos cómo podemos ayudarte.

SITUACIÓN DE ALARMA Y SITUACIÓN LEGAL MEDIOAMBIENTAL DE LAS EMPRESAS

El pasado 14 de marzo entramos en Estado de Alarma y para la aplicación del mismo se desarrolló el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-19.

Queremos informar a las empresas que todas las comunicaciones medioambientales que estuviesen pendientes de entregar en el primer trimestre, y no hubieses cumplido ya su fecha límite de entrega, se quedan en stand by, por ejemplo la declaración de envases y residuos de envases cuya fecha límite es el 31 de marzo; para ello el RD 463/2020, en su disposición adicional tercera dispone que se suspenden términos y se interrumpen plazos para la tramitación de los procedimientos de las entidades del sector público. El cómputo de los plazos se reanudará en el momento en que pierda vigencia el presente real decreto o, en su caso, las prórrogas del mismo.

También se quedan de momento paralizadas las gestiones administrativas relacionadas, por ejemplo, con comunicaciones previas relacionadas con gestiones de residuos (transportistas, negociante, etc.) e incluso las relacionadas con Autorizaciones Ambientales Integradas y sus posibles modificaciones, ya se traten de sustanciales o no. Aunque también especificar, que esta misma disposición adicional tercera, indica que el órgano competente podrá acordar, mediante resolución motivada, las medidas de ordenación e instrucción estrictamente necesarias para evitar perjuicios graves en los derechos e intereses del interesado en el procedimiento y siempre que éste manifieste su conformidad, o cuando el interesado manifieste su conformidad con que no se suspenda el plazo.

Desde HEURA podemos asesorar sobre cualquier consulta que pueda surgir al respecto relacionada con este Real Decreto y las afecciones que puedan tener en procedimientos administrativos medioambientales abiertos o pendientes en las empresas.

Nuevas tecnologías aplicadas al sector medioambiental

La tecnología está cambiando fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos, nos relacionamos entre nosotros y con el mundo externo. La velocidad, amplitud y profundidad de los avances actuales no tiene precedentes históricos y está afectando a casi todos los sectores en todos los países. Ahora más que nunca, el advenimiento de las nuevas tecnologías tiene el potencial de transformar la protección del medio ambiente.

La búsqueda de nuevas formas más inteligentes de apoyar nuestro desarrollo siempre ha sido un impulsor clave del avance tecnológico. Hoy, cuando nuestra civilización enfrenta un nuevo desafío sin precedentes, la tecnología puede desempeñar un papel crucial en la lucha contra la degradación ambiental.

Y es que ninguna tecnología humana puede reemplazar completamente la «tecnología de la naturaleza» perfeccionada durante cientos de millones de años en la prestación de servicios clave para mantener la vida en la Tierra. Un mundo natural productivo, diverso y un clima estable han sido la base del éxito de nuestra civilización.

Sin embargo, hoy en día consumimos más recursos naturales de los que el planeta puede regenerar. Cada día surgen nuevas pruebas de nuestro impacto insostenible en el medio ambiente.

Es hora de enfocarnos en las soluciones que sabemos que existen o que tienen potencial para desarrollarse, y aquí es donde la tecnología, junto con el cambio de comportamiento, puede ayudarnos a reiniciar la salud de nuestra naturaleza y planeta.

Tecnología Blockchain para certificar la trazabilidad

En 2018, WWF en Australia, Fiji y Nueva Zelanda unieron fuerzas para acabar con la pesca ilegal y el trabajo esclavo en la industria de la pesca de atún utilizando la tecnología blockchain. “Desde el cebo hasta el plato”, los avances en la tecnología blockchain pueden ayudar a los consumidores a rastrear todo el viaje de su atún, revolucionando los sistemas de certificación y trazabilidad.

Los drones para monitorear la salud del bosque, detectar la tala ilegal e incluso ayudar a la reforestación

Proteger los bosques del mundo significa garantizar que la tierra esté protegida, proporcionando a las personas y la vida silvestre lo que necesitan para sobrevivir, como aire y agua limpia, alimentos y empleos. Y ahí es donde entran en juego los drones, que pueden actuar como nuestros ojos en el bosque.

Desde la utilización de los drones para capturar a los madereros ilegales en el mismo momento en que están actuando hasta la reforestación mediante la dispersión de las semillas.

AI para rastrear la vida silvestre

Es difícil pensar en la tecnología y la naturaleza juntas, pero incluso avances como la Inteligencia Artificial (IA) están ayudando a los esfuerzos de conservación.

Por ejemplo, el gigante tecnológico Intel está aprovechando el poder de la IA para ayudar a proteger a las especies en peligro de extinción. La tecnología de inteligencia artificial detecta a los cazadores furtivos en reservas africanas y alerta a los guardas forestales casi en tiempo real para que los cazadores furtivos puedan ser detenidos.

Apuesta de Heura por el uso de las Nuevas tecnologías aplicadas al sector medioambiental

En Heura apostamos por la aplicación de las nuevas tecnologías al sector medioambiental. Es por ello que en febrero de 2020, nuestra consultoría medioambiental en Valencia, ha puesto en marcha un proyecto piloto de Blockchain junto a SigneBlock para AEVAE (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor- SCRAP) para fabricantes, envasadores y distribuidores de productos de uso agrícola profesional. Se trata de certificar el correcto tratamiento medioambiental de los envases utilizados por los agricultores a través del Blockchain pudiendo observar en todo momento el viaje del envase durante su vida útil hasta el reciclaje. Un proyecto que cuida del medioambiente a la vez que ayuda a los fabricantes a cumplir con sus obligaciones medioambientales dentro de la cadena de reciclaje.

Ventajas de la reutilización de aguas residuales industriales

La industria es un importante usuario de agua. El agua (disponibilidad / escasez / gestión) es uno de los principales riesgos mundiales estimando un déficit del 40% en el suministro de agua a nivel mundial en 2030, si no se realizan cambios en la forma en que se gestiona el agua.

El agua es sin duda uno de los recursos naturales más importantes y es esencial para mantener la vida. Casi toda el agua se encuentra en los mares y océanos, y como es agua salada no es adecuada para su uso en operaciones industriales.  Es por ello que la mayoría del agua utilizada en los procesos industriales tiene su origen en los lagos, ríos y sistemas de aguas subterráneas.

Una compleja tecnología de tratamiento de aguas industriales y procedimientos de filtrado son necesarios para eliminar los contaminantes de estas fuentes de agua dulce antes de su uso.

¿Y luego de su uso?

Aunque la reutilización del agua recuperada se implementa actualmente en muchas industrias, su potencial aún no se ha explotado en muchas otras, y la proporción de reutilización del agua en la generación total de aguas residuales es aún pequeña. Con una transición a una economía circular, este aumento se aceleraría aún más.

La necesidad de implementar la economía circular en la industria ha surgido en respuesta a los inconvenientes del modelo convencional de crecimiento «tomar-hacer-consumir y deshacerse» y el cambio hacia el desarrollo sostenible. En Heura, consultoría experta en optimización del uso del agua en las industrias, trabajamos para ayudar a la industria en esa transición.

La reutilización y el reciclaje del agua industrial es el proceso mediante el cual las aguas residuales producidas a partir de una fuente se tratan para que puedan usarse de nuevo en un proceso industrial. A veces, las aguas residuales pueden ser utilizadas por la misma instalación industrial que las genera y la reutiliza, o entre varias empresas mediante simbiosis industrial.

Dependiendo del tipo y la calidad de las aguas residuales, es decir, en función de los contaminantes presentes en las aguas residuales y su futura reutilización, puede reutilizarse directamente o tratarse antes de reutilizarse (es decir, reciclarse).

Las aguas residuales industriales pueden reciclarse dentro o fuera del sitio, dependiendo de las limitaciones de espacio y las consideraciones presupuestarias. Hay que tener en cuenta que el reciclaje de las aguas residuales es importante para el medio ambiente, ya que evita forzar las zonas afectadas por la sequía y los hábitats naturales como los humedales.

Otras ventajas de la reutilización de aguas residuales para la industria son:

  • Reduce la cantidad de agua utilizada.
  • Reduce las facturas de agua.
  • Reduce el volumen de aguas residuales generadas (sin residuos).
  • Reduce los costes a través de la simbiosis industrial (reutilización de subproductos, compartir la gestión de servicios públicos, compartir servicios auxiliares).

Cada industria tiene diferentes fuentes de aguas residuales que deben evaluarse cuidadosamente para encontrar el tratamiento adecuado y la solución de reutilización. Uno de los primeros pasos más asequibles para las empresas industriales que buscan recuperar aguas residuales es realizar una auditoría profesional del uso del agua. Nuestros expertos en optimización de aguas residuales industriales pueden determinar exactamente dónde es posible reducir el coste para después poder recomendar soluciones apropiadas adaptadas a las necesidades y el presupuesto específico del fabricante.

Heura, consultoría experta en optimización de aguas residuales industriales, ha diseñado e instalado sistemas de reciclaje / reutilización de aguas residuales industriales y ha prestado servicios a muchos tipos de industrias, buscando siempre la oportunidad de agregar valor técnico, económico, ambiental y social.

Economía circular en el sector del mueble

A la luz de la creciente conciencia ambiental en todo el mundo y la creciente influencia de las generaciones futuras en el mercado del mueble, los fabricantes de muebles se están centrando cada vez más en el impacto ambiental de sus operaciones.

La industria europea del mueble se enfrenta actualmente a una variedad de actividades económicas, regulatorias y retos ambientales. El aumento de la competencia mundial con el crecimiento de la fabricación en los mercados emergentes, la mejora de la logística y la disminución de los aranceles al comercio exterior aumentan la presión sobre las empresas con sede en la UE. Es difícil que las empresas de muebles que se centran en fabricar productos duraderos y de calidad puedan competir.

Para enfrentarse a estas amenazas se necesitan nuevas prácticas e ideas innovadoras para renovar el sector del mueble y hacerlo más sostenible. La economía circular en el sector del mueble proporciona una vía prometedora para crear más valor en el sector. Sin embargo, la transición de una economía lineal a una economía circular en el sector del mueble requiere cambios significativos.

Un compromiso con el diseño ecológico y los principios de fabricación no solo permiten a las empresas hacer su parte para preservar la Tierra para las generaciones venideras, sino que también puede ser una herramienta valiosa para reducir los costes operativos y obtener la lealtad de los clientes.

Además a medida que la sostenibilidad se convierte en una prioridad para los fabricantes de muebles, muchos están examinando de cerca los productos químicos que utilizan en sus procesos de producción, así como cualquier sustancia potencialmente dañina liberada al medio ambiente por sus actividades.  Y es que los acabados, tratamientos y agentes aglutinantes utilizados en los muebles pueden representar un riesgo para los consumidores, incluso después de que abandonen las instalaciones de fabricación.

Los fabricantes de muebles sostenibles buscan materiales de fuentes gestionadas de manera sostenible, a menudo evaluando cuidadosamente sus cadenas de suministro para garantizar que en cada etapa de producción se ocasione un impacto ambiental limitado. Esto ha aumentado la popularidad de la madera como material de diseño en el sector del mueble. Tanto la madera recuperada como la certificada y proveniente de bosques sostenibles ayudan a combatir la deforestación, y algunas empresas incluso están haciendo un esfuerzo por reforestar los bosques que proporcionan su madera.

Otro aspecto importante en la transición hacia la economía circular en el sector del mueble es el reciclaje y la gestión responsable de residuos. El reciclaje a menudo presenta una oportunidad para que los diseñadores de muebles aprovechen su creatividad para reelaborar piezas de temporadas anteriores o para reutilizar recursos que generalmente se desecharían.

Además el concepto de reciclaje y reutilización es importante no solo en el diseño de muebles, sino también en la distribución. Cada vez más, los fabricantes de muebles están utilizando cajas de cartón reutilizables, protectores y otros materiales sostenibles para enviar artículos a los clientes.

El conocimiento del impacto ambiental de los materiales y procesos típicamente utilizados en un sector del mueble es un factor clave para permitir a las empresas mejorar sus productos desde una perspectiva ambiental y así acelerar su introducción en el creciente mercado de productos «verdes».

En Heura podemos ayudar a los fabricantes de muebles a realizar esa transformación hacia la economía circular en el sector del mueble.

Nuevo artículo de Heura en la revista AVEP: El plástico llega al mar porque no se está utilizando y gestionando como es debido.

En el último número de la revista de la Asociación Valenciana de Empresarios de Plásticos (AVEP) se publica un artículo de Heura, consultoría medioambiental en Valencia, sobre el vilipendiado plástico.

Y es que aunque casi todos los plásticos son reciclables y recuperables, aproximadamente el 45% de los plásticos que podrían reciclarse terminan en vertederos en gran parte debido a la eliminación inadecuada por parte del generador de residuos.

¡¡¡No os lo perdáis!!

Podéis descargar también el PDF para leer el artículo completo.

¿Qué obligaciones medioambientales para empresas hay que tener en cuenta en 2020?

Comienza el año y es el momento para repasar los requerimientos legales que tienen que cumplir las empresas. Así podemos planificar y preparar todo con antelación. Y también evitamos que se nos pasen los plazos y tengamos que hacer frente a posibles sanciones económicas.

  1. Obligaciones medioambientales para empresas que ponen envases en el mercado o generan residuos de envases:

La Declaración anual de envases y residuos de envases se ha de realizar cada año antes del 31 de marzo con los datos de los envases puestos en el mercado de los productos que se envasan en relación con el producto envasado y los residuos de envases que han gestionado por gestor de residuos autorizado.

  • Si son envases industriales se realiza a la administración de cada comunidad autónoma.
  • Si son envases domésticos la declaración se realiza a ECOEMBES.
  • Si son envases adscritos a un SCRAP (sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor), al SCRAP al que estén adscritos, por ejemplo, AEVAE en el caso de los fabricantes, envasadores y distribuidores de productos de uso agrícola profesional.
  • Obligaciones medioambientales para empresas que gestionan residuos

Como gestores autorizados, las empresas que gestionan residuos tienen la obligación de realizar declaraciones anuales sobre lo que han gestionado, y es para todo tipo de gestores ya sean gestores de residuos peligrosos, residuos no peligrosos, Centros de tratamientos de vehículos al final de su vida, Tratamiento de neumáticos al final de su vida útil, etc.

Esta declaración anual debe presentarse antes del 1 de marzo.

Estas empresas han de realiza el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes anual (PRTR) antes del 28 de febrero. En este registro se pone a disposición del público información sobre las emisiones a la atmósfera, al agua, al suelo y al suelo de las sustancias contaminantes y datos de transferencias de residuos de las principales industrias y otras fuentes puntuales y difusas.

  • Obligaciones medioambientales para empresas que utilizan disolventes en su proceso

Las empresas que utilizan compuestos orgánicos volátiles debidas al uso de disolventes y superan el umbral determinado en el Real Decreto 117/2003 deben presentar antes del 28 de febrero de cada año el Plan de Gestión de Disolventes del año precedente.

  • Obligaciones medioambientales para empresas que disponen de autoabastecimiento de agua (pozo, manantial…)

Todas las actividades industriales que realicen este tipo de consumos están obligadas a declararlo ante la Administración competente. Así pues la Declaración trimestral de autoconsumo en la Comunidad Valenciana debe presentarse antes del 20 de abril.

  • Obligaciones medioambientales para empresas que emiten co2 afectadas por reglamentación kyoto

Han de realizar varios tipos de declaraciones durante el primer trimestre de 2020 con el fin de comprobar la cantidad de emisiones generadas durante el 2019 para regularizar la compensación de derechos de emisión, y preparar el escenario de emisiones de 2020.

  • Obligaciones medioambientales para empresas que utilizan lodos de depuración como aplicación agrícola

Se debe proporcionar antes del 28 de febrero, por parte de las instalaciones depuradoras de aguas residuales urbanas o asimilables, las instalaciones de tratamientos de lodos y los gestores que realizan la aplicación agrícola de lodos de depuración tratados, la información que se indica en la Orden AAA/1072/2013 a las respectivas Comunidades Autónomas, y éstas a su vez, al Registro Nacional de Lodos adscrito al Ministerio competente en materia de medio ambiente.

La información indicada está relacionada con parámetros de metales pesados, disposición de las parcelas donde se aplican, datos de las empresas productoras o aplicadoras, entre otros.

En Heura, disponemos de un Departamento Especializado en la realización de este tipo de trámites y análisis necesarios ayudándote a cumplir con toda la normativa legal vigente.

¿Quieres saber más acerca de nuestros servicios de Consultoría Medioambiental?

Atendemos sus cuestiones de forma rápida y con las mejores garantías de éxito. Además, trabajamos en todo el territorio nacional.  Contacta ahora con nosotros y pide presupuesto sin compromiso.

Las empresas no deben eludir las declaraciones de Emergencia Climática

El Parlamento Europeo declaró el pasado jueves 28 de noviembre una “emergencia climática” en un intento simbólico de priorizar el problema en la agenda de la ejecutiva de la Unión Europea. Esto sucedió tan sólo unos días más tarde de que la administración Trump anunciara un proceso formal para retirar a los EEUU del Acuerdo Climático de París.

La votación convierte a Europa en “el primer continente en declarar una emergencia climática y medioambiental”. Un gesto simbólico, pero potente, según ellos, que ha realizado el Parlamento Europeo. Sin embargo, se pueden declarar una y otra vez emergencias climáticas desde diferentes ámbitos (europeos, nacionales, locales…), pero lo que se necesita son acciones, no declaraciones.

Las preocupantes tendencias como el crecimiento de la población, la producción de alimentos, los viajes aéreos, la pérdida de la cubierta arbórea, las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de energía, el aumento del dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso al igual que el aumento de la temperatura global de la superficie, el deshielo en todo el mundo y el clima extremo… son más que suficientes para declarar una emergencia que incluya acciones.

Durante los últimos años no hemos podido cambiar la forma en que vivimos de una manera lo suficientemente significativa como para revertir el daño que estamos causando en todos los ámbitos. Un informe reciente de la ONU, muestra que los océanos de la Tierra han alcanzado puntos de inflexión, donde algunas de las consecuencias más graves del cambio climático ya no se pueden evitar.

El papel de las empresas ante las declaraciones de emergencia climática

Algunas de las compañías más grandes del mundo ya están dando importancia a la acción climática. En una carta de abril a The Times of London, una grupo de directores generales de grandes compañías como Unilever, Solarcentury, The Body Shop y Triodos Bank, entre otros, pidió a las empresas que hicieran una declaración de emergencia y «rediseñaran urgentemente industrias y negocios enteros».

Es necesario que las empresas también se comprometan e influyan en los gobiernos «para que actúen como si la casa estuviera en llamas», en palabras de Greta Thunberg, activista climática sueca de 16 años de edad. Si no, en los próximos meses seguiremos viendo cientos de declaraciones de emergencia climática similares y sólo un reducido conjunto de soluciones diluidas y poco sistemáticas.

Y es que las empresas tienen un papel fundamental que desempeñar. Cada negocio será parte del problema o parte de la solución. La clave para garantizar que la mayoría de las empresas estén en la segunda categoría es volver a enmarcar el problema: reconocer que abordar adecuadamente la emergencia climática no supone un coste para las empresas ya que en realidad, a largo plazo, ahorrará dinero y generará un nuevo crecimiento.

Y resumiendo, en su forma más básica, necesitamos vivir de manera diferente. Necesitamos reducir, reemplazar o detener las actividades humanas que están impulsando el cambio climático.

Esto es un problema de todos, y todos debemos contribuir a la solución.

Tecnologías para la gestión de residuos orgánicos industriales: compostaje

El desperdicio de alimentos representa una cantidad importante de todos los desperdicios generados de los que solo se recupera una pequeña porción. Sin embargo, el desperdicio de alimentos contiene una gran cantidad de nutrientes que pueden devolverse al medio ambiente, pero debe hacerse de la manera correcta.

La eliminación de los desechos orgánicos en el vertedero da como resultado la generación de metano, que puede representar una amenaza o contribuir al efecto invernadero. Por lo tanto, el desarrollo de tecnologías de compostaje es una parte importante de un sistema sostenible de gestión de residuos orgánicos.

El compost es una mezcla orgánica estable resultante de la descomposición de componentes orgánicos; Es típicamente marrón oscuro o negro y contiene humus que proporciona un olor a tierra. El compost se usa ampliamente como fertilizante. Se crea al acumular desechos orgánicos (desechos de jardín, hojas, desechos de alimentos, estiércol) con agentes de carga (por ejemplo, astillas de madera) para proporcionar un medio en que las bacterias y hongos anaerobios realicen el proceso de descomposición química.

Existen varios beneficios del proceso de compostaje. Éstos incluyen:

  • reducción de la necesidad de fertilizantes químicos;
  • aumento de los rendimientos de los cultivos;
  • facilitación de la reforestación, restauración de humedales y revitalización del hábitat mediante la modificación de suelos contaminados, compactados y marginales;
  • remediación rentable de suelos contaminados por residuos peligrosos;
  • absorción y eliminación de sólidos, aceites, grasas y metales pesados ​​de la escorrentía de aguas pluviales;
  • evitar la formación de metano y lixiviados en vertederos;
  • disminución de la necesidad de agua, fertilizantes y pesticidas en la agricultura;
  • sirviendo como un producto comercializable y como una alternativa de bajo coste a la cobertura estándar de vertedero;
  • captura y destrucción de 99.6 por ciento de químicos orgánicos volátiles industriales (COV)en aire contaminado;
  • remediación más rentable del suelo, el agua y el aire en comparación con las tecnologías convencionales;
  • extensión de la vida útil de los vertederos municipales desviando materiales orgánicos de los vertederos.

Heura ofrece asesoramiento a las empresas industriales para escoger la mejor solución para la gestión de los residuos orgánicos y remediación para reciclar subproductos industriales.

Nuestra consultoría medioambiental puede evaluar cada una de las opciones disponibles y recomendar las soluciones orgánicas más apropiadas para las necesidades de tu empresa. Contacta ahora con nuestros expertos en medioambiente.

Cómo poner en marcha un SCRAP

En algún momento ciertas partes de los productos puestos en el mercado se convertirán en residuos.

La figura RAP (Responsabilidad Ampliada del Productor) o ERP (Extended Responsability of Producer) en sus siglas en inglés, determina que los fabricantes de los mismos son responsables de la recolección y tratamiento de los residuos que generarán sus productos para que dicho coste no repercuta directamente en la administración, en los ciudadanos que no consumen el producto, ni en el medioambiente.

Las organizaciones gubernamentales pretenden así involucrar a los productores en la prevención y en la organización de la gestión de los residuos; promoviéndose así la reducción, reutilización, el reciclado y la valorización de los mismos.

Actualmente existe una obligación legal, para más tardar diciembre 2024, de exigir la RAP para todos los flujos de residuos de envases tanto de uso doméstico (que ya existe), como de uso industrial o comercial.

En la actualidad los fabricantes de productos pueden hacer frente a estas obligaciones de forma individual o de forma colectiva.

Los productores que optan por un sistema individual deben presentar una comunicación previa al inicio de las actividades, indicando su funcionamiento y las medidas que aplicarán para el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada.

Los productores que optan por un sistema colectivo para el cumplimiento de estas obligaciones deben constituir una asociación u otra entidad con personalidad jurídica propia sin ánimo de lucro para la gestión de un sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP).

Cómo diseñar e implementar un Sistema Colectivos de Responsabilidad Ampliada (SCRAP)

Un SCRAP es una herramienta de gestión que ayuda a hacer cumplir a las empresas con estas obligaciones; sufragando, por parte de las mismas, los costes de gestión de los residuos que aparecen tras el uso de sus productos puestos en el mercado (es decir, cuando alcancen el final de su vida útil).

Un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada (SCRAP) no es un gestor de residuos, es mucho más. Las empresas asociadas delegan la gestión de sus responsabilidades ambientales en entidades sin ánimo de lucro y así pueden concentrarse en lo que realmente es importante para ellos: fabricar y vender sin miedo a ser sancionados.

Para facilitar la correcta gestión de estos residuos se diseña e implementa un sistema complejo dónde se integran diferentes actores (fabricantes, recuperadores, recicladores, Comunidades autónomas o Ayuntamientos) con el objetivo de mejorar la eficacia y eficiencia de los sistemas de recogida, segregación, transporte, reutilización, reciclado, valorización y trazabilidad.

Un SCRAP maneja los productos de múltiples fabricantes para beneficiarse de las economías de escala y alcance. El coste total se asigna a los productores en función de métricas, como su participación en el rendimiento por peso. Es decir, para financiar el gasto de recogida selectiva, las empresas productoras aportan una cantidad económica proporcional  por cada residuo o producto introducido en el mercado.

Al hacer responsables a los productores, se crea un efecto incentivador para que los fabricantes diseñen productos que mejoren la reutilización de los productos reciclados y contribuyan a una economía circular.

A través de un SCARP el reciclaje y la recuperación de material de desecho son más eficientes, se reduce la eliminación de residuos y se contribuye al uso eficiente de los recursos y la recuperación de valiosas materias primas secundarias.

En Heura somos la única consultora medioambiental en España especializada en la puesta en marcha de Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada. Eso significa que tenemos experiencia demostrable en diseñar e implementar SCRAP´s para fabricantes y usuarios de productos industriales o comerciales.

Ejemplos de este tipo de soluciones son AEVAE y TECNOWEE, dos SCRAP´s puestos en marcha por Heura para fabricantes de diferentes sectores industriales y que han conseguido reducir el abandono de toneladas de envases de plástico residual así como de aparatos de iluminación.

¿Necesitas ayuda para implementar un SCRAP en tu industria? Ponte en contacto con nosotros y evaluaremos tu proyecto.